UBUNTU, una buena parte de mí

Ubuntu, qué gran descubrimiento cuando trasteando por una librería en el centro de Valencia encontré este título, me llamó la atención y lo compré.

Con el tiempo  esta filosofía sudafricana del trabajo en equipo se ha convertido en una de mis máximas. Y los equipos a los que he tenido el orgullo de pertenecer, lo saben.

La interpretación / traducción occidental que, en mi opinión, mejor la resume es “Yo soy porque nosotros somos”.

Una filosofía en la que no importa tanto lo que hacemos como lo que somos.

El individuo al servicio de su comunidad y por el bien común. Donde ser generoso es  menos importante que mostrar gratitud por lo que el otro pone al servicio del bien común.

Una filosofía en la que lo que somos está por encima de lo que hacemos. Porque si somos individualmente al servicio de los demás, lo que hacemos es mucho más.

En un equipo todos se ponen al servicio de los demás. Cada uno da lo que tiene por un objetivo común. Sin mirar al resto.

Ubuntu no se hace. Ubuntu se es.

Desmond Tutu  intentó definir esta filosofía (1999) en los siguientes términos:

“Una persona con Ubuntu está abierta y disponible para los demás, da firmeza al otro, no se siente amenazada ya que percibe al otro como capaz y bondadoso. Porque él o ella se siente segura de sí misma; esta seguridad le viene de su consciencia de participar de una totalidad mayor; dicha persona se ve disminuida cuando otras personas están humilladas o disminuidas; cuando el otro está torturado u oprimido.”

Una persona con Ubuntu no piensa en su progreso, ni tampoco en el progreso de los demás individuos. Piensa en el progreso del conjunto y el resultado final.

Cuando esta filosofía se practica no hay que explicarla. Desaparecen las jerarquías. Se valora la contribución de cada uno de los miembros del equipo como la mejor proyección de su ser.

Cuando surge el conflicto, la necesidad de mayor esfuerzo en pro de un objetivo, cuando un miembro del equipo flaquea, cuando detectas que el de enfrente te necesita aquí y ahora por muy ocupado que estés, solo es necesario mirar a los ojos y decir “Ubuntu”.

Nelson Mandela también explicaba Ubuntu de la siguiente manera:

Ubuntu no significa que las personas no deban hacerse cargo de sí mismas. La cuestión es: ¿Vas a actuar de tal manera que, por tu actividad, ayudes a mejorar a la comunidad que te rodea?

Desde la óptica del liderazgo, tal y como lo entendemos, el reconocimiento de los miembros del equipo consistiría en valorarlos por lo que son y aportan, en primer lugar, y por lo que logran en segundo lugar.

Si reconocemos al individuo por lo que son, impulsaremos para que logren en beneficio del equipo.

Ubuntu!!

Vicente Verdú

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