“No cuentes los días. Consigue que los días cuenten”

No, no me gusta el boxeo ni esto que escribo va de deporte. Leyendo la otra tarde “Hablar como un líder” de Julián Reyes, leí una frase de Muhammad Ali, personaje que conocía de mi infancia pero en el que no había reparado en mis lecturas, y que me hizo reflexionar y llevarme un poco más allá de las páginas que tenía entre mis manos. Yo soy de los que lee libros de papel. Me gusta su tacto y su olor a libro.

Dicho lo anterior, para el que no lo sepa Cassius Clay o Muhammad Alí es considerado como el mejor boxeador de todos los tiempos pero también dejó huella por su calidad humana y ejemplo de lucha y superación. Se hizo a sí mismo y jamás traicionó a sus principios.

 “La vida no es verdaderamente larga”. Con esta frase comenzaba a contestar a las preguntas de su público en cierta ocasión.

Luchador incansable en causas sociales y fiel a sus creencias y moral, nos dejó píldoras para reflexionar aplicables a las circunstancias que vivimos actualmente y, ejemplo de ello, es la anterior.

Y es que, confinados con nuestras familias, o teletrabajando, o trabajando en la primera línea de batalla contra el bicho, o haciendo que no falte lo básico a los demás, o cosiendo mascarillas, o impartiendo clases por cualquier medio a alumnos desconcertados, o etc, etc, etc. todos necesitamos encontrarle un sentido a lo que hacemos y exprimir al máximo las oportunidades que se nos presentan para dar o darnos, y crecer.

“No cuentes los días. Consigue que los días cuenten” decía.

Cada cosa que hacemos a diario por los demás o para mejorarnos nosotros mismos hace que nuestro día cuente, tenga sentido, y además, un día menos que queda para que pase esto que hay que aceptar que nos toca vivir.

“Pasamos más tiempo aprendiendo a ganarnos la vida que aprendiendo a hacer una vida”, decía.

Para mí y para muchos, también son tiempos de reflexión, de solidaridad y de mejora en cualquier ámbito de la vida.

«Servir a otros es el alquiler que se debe pagar por una habitación en la Tierra».

Entre la rabia, la incertidumbre, la dificultad, el cansancio, ninguno podemos sentir ninguna comodidad y seguridad como tales sin tener la esperanza de que esto pasará y de que habremos hecho algo para ser mejores y así retomar la normalidad con más fuerza y calidad humana. Un desafío real para todos, sin excepción.

«Imposible es solo una palabra que utilizan los débiles que encuentran más fácil vivir en el mundo que les han dado, que explorar el poder que tienen para cambiarlo. Imposible no es un hecho. Es una opinión. Imposible no es una declaración. Es un desafío. Imposible es potencial. Imposible es temporal. Nada es imposible». Un chute de motivación, la verdad.

Sí, podemos cambiar, para mejorar, cosas en nuestras relaciones, en nuestro trabajo, en nuestro interior, en ayudar en la medida de los posible a los demás, para que las mejoras pasen a ser parte de nosotros y, cuando todo esto sea pasado, no nos olvidemos de lo que hicieron por nosotros o no nos arrepintamos de haber tenido la oportunidad de mejorar algo y no haberlo hecho.

Todos podemos y debemos hacer y aportar algo. TODOS. Por pequeño que nos parezca, siempre que sea sumar, será bueno.

“No pierdes nada cuando luchas por una causa … En mi opinión, los perdedores son aquellos que no tienen una causa que les importe”.

Cualquier causa, por simple que sea, nos hará sentir ganadores, encontrarle sentido y contribuir a un futuro mejor.

Gracias Muhammad por tus píldoras y gracias a todos los que se dan a servir los demás y arriesgan en estos momentos, sin mayor recompensa que su propia satisfacción.

Confío en que tengas tu causa. Nos lo debemos y se lo debemos.

Feliz día!

Share Button

Los comentarios están cerrados.