Caracoles con cebolla y tomate

Esta receta de caracoles con cebolla y tomate no es un plato principal pero sí que forma parte de la cocina tradicional de muchas familias valencianas. En Valencia sería una “caragolá”. Como aperitivo es un plato que da juego puesto que te comes los caracoles y mojas pan. Es barato y sencillo de preparar. En 45 minutos lo tendremos listo teniendo en cuenta que utilizaremos caracoles congelados ya que cogerlos, purgarlos y engañarlos es otra historia. Los caracoles no gustan a todos pero al que le gustan, le gustan mucho. A mí, por ejemplo, no me gustan los llamados “moros” y opto por otros que tienen la carne más fina.

Ingredientes para 4 personas: 4 docenas de caracoles congelados tipo “choneta o cristiano”, 2 cayenas, 2 dientes de ajo, 2 cebollas medianas, 400 gramos de tomate triturado, 2 ramitas de hierbabuena, 2 cucharadas de pimentón dulce, aceite de oliva virgen y sal.

La elaboración:

En primer lugar ponemos en el caldero o la olla un chorro generoso de aceite que calentaremos a fuego medio.

Echaremos las cayenas y dejaremos que se doren.

Cuando estén doradas añadimos los ajos cortados en trozos pequeños. Los sofreiremos bien.

Ahora echamos la cebolla y dejaremos un buen rato para que se quede bien hecha.

Añadimos el pimentón dulce y le damos unas vueltas.

Es momento de añadir el tomate triturado.

Dejaremos 5 minutos y añadiremos la hierbabuena. Dejaremos unos 10 minutos a fuego medio antes de añadir los caracoles.

Cuando cambie de color el tomate añadimos los caracoles y dejaremos que se vaya compactando a fuego muy lento dando unas vueltas de vez en cuando.

Cuando veamos que la masa del tomate y la cebolla está bien espesa y compactada, es momento de apagar el fuego y servir.

Buen provecho!

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